28 de octubre de 2010

Mis palabras resuenan en tus oídos sordos,
Tus pesares recaen en mis hombros,
Mis lágrimas sobre este papel,
Tus Puños sobre la pared.

Y yo sigo insistiendo,
Tu me sigues hiriendo,
Nos estamos undiendo,
Pero no importa,
Estamos muriendo,
Pero ambos sabemos que la vida es corta.

Tus miradas me queman
Como fuego sobre la hierba
Tus manos esquiban las mías
Al igual que como antes yo lo hacía,
Tus palabras no cruzan murmullo con las mías,
A tus ojos no llegará esta triste poesía.

No estoy aquí,
Pero tampoco allá,
No me quiero ir,
Pero tampoco me quiero marchar
Si no encuentro la mirada de tus ojos
aunqe sea sólo una vez más....

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