Oh! gran y hermoso saltamonte,
Te conocí cuando el sol aún brillaba en tus patitas.
Era como beber agua de un caliz de oro
ver tus ojos
al saltar de rama en rama,
de flor en flor,
Oh! que injusta situación.
Quizás fué mi culpa
por tratar de aprisionar todos tus colores
en una caja de cristal.
Te maté de a poco,
te dejé de alimentar
Ojalá algún día me lo puedas perdonar.
Oh! mi gran saltamonte que robé de un canal,
Ojalá algún día lograra ahcerte regresar,
Tus ojos contemplar,
Tu cuerpo acariciar,
Mas ya no aprisionarte en la caja de cristal...


No hay comentarios:
Publicar un comentario