26 de diciembre de 2012

siempre se extinguía

Es tarde, lo sé. 
 Debería dormir y lo necesito,
 pero sé que soñaré contigo,
 debería descansar, 
 pero con eso se viene a mi mente tu recuerdo. 
 Sé que fue real... 
 Tus besos grabados en mi piel no saben mentir,
 sé que fuimos perfección las lágrimas 
que fueron de alegría así me lo susurran. 
sé que fuimos dolor, pero supongo que siempre es así.

 Parecíamos haber nacido para ese momento
 decisivo en donde nos acobardamos, 
 parecíamos estar destinados, 
 ahora sé que el destino también se equivoca.
 La mitad de tu boca calzaba perfecto con la mía, 
 tus ojos en mis ojos era ver el mundo de a dos,
 ese surco en tu espalda que siempre me gustó 
 era el resfalín perfecto para que jugaran mis dedos en tu cuerpo, 
 sé que el espacio en mi cintura era tu curva preferida 
 y tu cuello siempre fue un buen lugar 
 para en esos días hacer mis ojos descansar.
 Ahora sé que la anatomía a veces también engaña. 

 Siempre supimos que habría un final, 
 siempre hablábamos de él, 
 ayer parecía tan lejos y hoy es lo único que tengo,
 siempre lo planeamos
 y ser amigos después de todo parecía perfecto... 
ahora sé que hay veces en las que no se puede.

 Decías que me amarías por siempre 
 y yo te dije que no creía,
 que el para siempre siempre se extinguía,
 estoy segura que ahora lo sé,
 pero esperaba me hicieras cambiar de parecer.
 Más he entendido que para siempre es un beso, 
 un segundo, un respiro, 
 tu mano, la mía 
 o como en nuestro caso nueve meses con todos sus días.

6 de abril de 2012

Cada vez hay menos ramas en mi árbol,
estas hojas ya han perdido el color,
las he perdido de a poco
y no precisamente porque sea otoño.

Veo el día apagarse ante mis ojos
y especialmente hoy no quiero oscuridad,
detesto sentir que viene por mi la soledad,
no quiero ver mis sueños succionados por un pozo.

La luz desaparece en mis pupilas,
el alma desaparece entre mis labios,
se me escapa el corazón por lo poros,
la cordura apareció ya hace varios días.

Los rumores del dolor que me trae el viento,
las opiniones de aquellos sabios
que no saben nada más que destruir,
sabios que no saben en absoluto algo de mi.

Hijos de la soledad,
padres de la desdicha,
creadores de la maldad,
pobres de poesía...

No sé como debería llamarlos,
tampoco sé como empezaron a afectarme,
quizás un día nacieron de mi propia mente
pero sólo pido no escucharlos.

Los Sueños se fueron rompiendo,
la esperanza se perdió errante,
más yo sólo espero encontrar
en este ultimo poema el alivio,
sólo quiero que estos fantasmas del tiempo
me devuelvan de algún modo el aliento.

3 de enero de 2012

Quisiera poder estar contigo,
quisiera ser ladrona profesional
sólo para tener tu sonrisa como botín.

Me gustaría ser gigante por media hora
para con mis pasos poder alcanzarte
y hacerte ver que siempre habrá algo más grande
y algo más pequeño también.

Quisiera por otra media hora ser pequeña
para reafirmar que eres GRANDE
y sentirme a salvo en ti.

Quisiera simplemente poder teletransportar mis labios
en una nave y que así encuentren los tuyos
en un beso infinito.

Quisiera que una parte de mi
pudiera colgarse a tu pecho
y cada vez que me necesites estaría ahí.

Quisiera simplemente o difícilmente
con mis palabras que,
ya son más bien tuyas hacerte feliz.